
Me resulta divertido recordar las caricaturas donde presentan una pequeña bola de nieve rodando hacia abajo en una montaña, volviéndose más y más grande a medida que va cayendo, y el personaje de la caricatura tratando de correr lo más rápido posible evitando ser “tragado” por esa gran circunferencia blanca que se lleva todo a su paso. No he sabido que en la vida real eso le haya pasado a alguien, mas no descarto la posibilidad.
La semejanza de la bola de nieve que empieza pequeña y va aumentando su tamaño se utiliza con frecuencia en el mundo de las finanzas personales para hacer referencia a una metodología sugerida para saldar deudas. Es decir, se listan todas las deudas que poseas, de menor a mayor, y priorizas el saldo de las de menor cantidad primero, por supuesto, sin dejar de aportar lo mínimo a las demás. Hasta que en un plazo determinado, todas las deudas se hayan saldado. Doy testimonio de que en mi vida financiera familiar, mi esposo y yo hemos aplicado este método para saldo de deudas y nos ha funcionado maravillosamente.
Ahora bien, ¿en cuáles otros aspectos de la vida este concepto de bola de nieve se podría aplicar? Veamos…
Yo acostumbro a anotar las cosas que debo hacer, y así reduzco la carga mental. Recientemente, mi lista era considerablemente larga, y me sentía abrumada por no saber por dónde empezar. Sí, conozco métodos de productividad, gestión de tareas y planificación, sin embargo, las circunstancias que he estado experimentando en los últimos meses provocaron descontrol en asuntos personales, familiares y de administración del hogar, algo que a cualquiera le pudiera pasar.
Mi esposo me pidió que evaluara la lista junto con él, agrupara las tareas considerando cuáles se realizan en menor y mayor tiempo. Tal como en las deudas, cuáles son más “pequeñas” y cuáles son más “grandes”. Al hacer esto caí en la cuenta que estaba aplicando el método bola de nieve al cumplimiento de mis pendientes. He empezado a trabajar con una lista concreta de responsabilidades, de menor a mayor, (si surgen otras en el camino las voy anotando en una lista aparte para trabajarlas luego de culminada la lista actual).
Aún tengo tareas por hacer, mas debo confesar a viva voz que la lista se ha ido reduciendo pues logro terminar mayor cantidad de compromisos en menor tiempo. Aplicar este método me ha enseñado que a gestionar las tareas al 100, y la verdad es que se siente muy bien ver como esa lista se vuelve más y más pequeña. Inténtalo…
Por:
Melissa Pérez Díaz